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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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L-^ererión 'Y 

10 al 17 de mayo 



Lo enigmático 
de su conducta 




«Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: 

"Este es un glotón y un borracho, 

amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores". 

Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos». 

Mateo 11: 19 



Un cheque olvidado 



Sábado 
10 de mayo 



INTRODUCCIÓN 

Isaías 64: 4 

«¥utm de ti, desde tiempos antiguos 
nadie ha escuchado ni percibido, ni ojo al- 
guno ha visto, a un Dios que, como tú, ac- 
túe en favor de quienes en él confían» (Isa. 
64: 4). 

Un joven perteneciente a una acomoda- 
da famiha está por graduarse de la escue- 
la superior. En su exclusivo vecindario se 
acostumbra a obsequiarles un auto en di- 
cha ocasión. Bill ha pasado, en unión a su 
padre, varios meses mirando coches. Final- 
mente, la semana antes de la graduación, 
encontraron el auto perfecto. 

Pero, imaginémonos el chasco de Bill 
cuando la noche antes de su graduación lo 
que su padre le entrega como regalo es una 
Biblia. Ese hecho hizo que Bill se enfurecie- 
ra, tiró la Biblia al piso y se fue de la casa. 
Jamás volvió a ver a su padre, excepto el 
día que regresó para asistir a funeral de él. * 

Una noche, mientras revisaba las pose- 
siones de su padre encontró aquella Biblia. 
La abrió y encontró dentro de ella un che- 
que al portador, fechado el día de su gra- 
duación. El cheque era por la cantidad exac- 
ta requerida para comprar el auto que su 
padre había seleccionado años atrás. 

Aun cuando él y su padre habían teni- 
do una estrecha relación, el hijo no pudo 
entenderlo, no logró comprender lo que su 
padre quiso enseñarle. Por esa razón el jo- 
ven rechazó aquella Biblia. 



Muy a menudo, deseamos que todo su- 
ceda de acuerdo a nuestros deseos. Y si no 
acontece así nos enojamos. 



Jamás volvió a ver 
a su padre. 



Jesús, sin embargo, siempre quiere ha- 
cerlo todo de una manera diferente, en la 
forma menos pensada. Su estilo poco co- 
mún de enfocar algunos de los sucesos de 
la vida diaria, hace que él sea una persona 
única. La lección de esta semana contem- 
pla algunos de los sucesos en la vida de 
nuestro Señor que nos ayudan a contem- 
plarlo de un modo diferente. 

Cuando sus padres lo increparon des- 
pués que él se quedó en el templo, les res- 
pondió con mucha calma: «¿No sabían que 
tengo que estar en la casa de mi Padre?» 
(Luc. 2: 49). Su silencio respecto al encar- 
celamiento de Juan el Bautista; la forma en 
que echó a los mercaderes del templo; la 
manera en que caminó y ministró entre pe- 
cadores y parias de la sociedad, es algo que 
puede intrigarnos. Pero, en vez de permitir 
que estos actos inesperados te confundan, 
recuerda que una vez que las piezas del rom- 
pecabezas se unan tendrás una visión más 
clara de tu amante y maravilloso Salvador. 



Adaptado de Chicken Soup jor the Teenage Soul [Sopa de 
pollo para el alma adolescente], p. 78. 



Lovely Bol, Pune, India 



67 



Domingo 
11 de mayo 



LOCOS 

1 Corintios 1:28, 29. 

Fue un programa que pocos de los pre- 
sentes habrían de olvidar. Yo quería que fue- 
ra algo impactante para los jóvenes y los 
adultos de aquella iglesia del sur de Aus- 
tralia. Quería sacudirlos y dejarlos atonta- 
dos, presentarles una visión diferente de lo 
que significa seguir a Jesús. Sin embargo, 
cuando la quietud de la tarde fue interrum- 
pida por el rugir de las motocicletas en la 
parte de afuera, comencé a preguntarme si 
no habría calculado mal las cosas. 

Las puertas se abrieron y de pronto en- 
tró John Smith y unos veinte de sus acom- 
pañantes: ^<E1 escuadrón de Los motociclis- 
tas de Dios». Desfilaron hasta colocarse al 
frente del auditorio. Había un gran silencio 
en el salón. ¿Qué había hecho?, trayendo a 
toda aquella gente para que un sábado de 
tarde nos hablaran acerca de su testimonio 
por Cristo. 

Dos horas después, nadie quería que 
se fueran. En vez de ello, deseaban seguir es- 
cuchando cómo estos motociclistas cristia- 
nos testificaban de Jesús a los criminales, 
prostitutas, adictos y a otros motociclistas. 
John nos presentó a un Jesús que muchos de 
nosotros, en nuestras cerradas comunida- 
des, ni siquiera nos dábamos cuenta que 
existía. El Cristo que aun transforma vidas, 
el Cristo que va al encuentro de la gente 
sin importar dónde ella esté. 

Amigo de los pecadores 
(Mat. 11: 18, 19) 

Muchas falsedades se dijeron de Jesús, 
acusaciones que contribuyeron a su arres- 
to y crucifixión. Pero en reaUdad, muchas 



El placer 
de su compañía 



de esas acusaciones eran verídicas. Lo que 
faltaba era la comprensión de lo que él ha- 
cía. Por ejemplo, algunos dijeron que era 
amigo de los publícanos y de los pecado- 
res. Bien, gloria a Dios porque lo era y lo si- 
gue siendo. Pero, borracho y glotón, ¡eso 
sí que no era! Jesús iba al encuentro de la 
gente en el lugar donde ella se encontraba. 
Y algunos de los peores se encontraban al- 
go lejos de una sinagoga, o de un templo. 

Es importante que veamos en Jesús a un 
Dios que sale al encuentro de los corazones 
receptivos sin importar dónde se hallen. 
Él no rechazaba a quienes temían a Dios. 
Si los ^< consagrados» de veras conocieran a 
Dios se alegrarían de que él estaba llaman- 
do a los pecadores al arrepentimiento. Si 
eran hipócritas, entonces el desprendimien- 
to de Jesús debía avergonzarlos para que 
hicieran algo. 

Es importante que no veamos a Jesús 
como un ente de provocación celestial, o 
que pensemos que él necesitaba conocer la 
maldad a fin de ser un salvador más apto. 
No, Jesús fue un ser puro y santo, y estuvo 
siempre dispuesto a relacionarse con los 
pecadores. 

El hijo bueno (Luc. 2: 49) 

Hace unos cuantos años leí al Emilio de 
Rousseau. Me sentí muy impresionado con 
dicha lectura. Pensaba que un niño era 
moralmente como un pizarrón en blanco, 
y que fácilmente se inclinaría al bien. Eso 
fue antes de que me convirtiera en padre. 
Desde luego, la idea del ^<buen salvaje» no 
aparece en la BibHa. Todos nosotros esta- 
mos prejuiciados en cuanto al yo y a la 
desobediencia. Sin embargo, Jesús no lo 
estaba. Él era un buen hijo en todo senti- 



68 



do. Lo podemos ver en la preocupación 
por su madre, al principio y al final de su 
ministerio. A pedido de ella, él convirtió el 
agua en vino; en la cruz encomendó el cui- 



¿Crees que cualquier otra 
actitud sería apropiada? 



dado de su madre a su amigo Juan Quan 2: 
1-11; 19: 25-27). Sin embargo, cuando fue 
recriminado por sus padres al quedarse en 
el templo, él les recordó que debía ocupar- 
se de los negocios de su Padre. 

Si Jesús tan solo hubiera sido un buen 
hombre, un predicador carismático, enton- 
ces habríamos de esperar que tuviera cier- 
to cuidado de no asociarse con la gente de- 
pravada. Después de todo, cualquier ^<san- 
to» terrenal puede sentirse incómodo en 
la compañía de pecadores. Incluso es proba- 
ble que algunos dirigentes cristianos hayan 
pensado que no conviene que ese tipo de 
personas asista a sus reuniones. Lo que Je- 
sús nos recuerda es que el Padre celestial se 
preocupa por todos sus hijos. ¿Crees que 
cualquier otra actitud sería apropiada? 

¿Cómo se escribe 

la palabra ironía? (Luc. 5: 31) 

Los fariseos estaban decididos a hacer 
caer a Jesús. Cuando él se gozó de que Leví 



Mateo aceptara su llamado a seguirle, ellos 
se quejaron de que él se juntaba con gen- 
te indeseable. Cuando Jesús les contestó que 
él no había venido a llamar a justos al arre- 
pentimiento sino a pecadores, los sometió a 
un trato irónico que muchos no recono- 
cieron. Los fariseos estaban dando pruebas 
de que eran cualquier cosa, excepto gente 
justa. El ^<pecador» Leví era ahora un santo 
regenerado. Jesús no transigía con el peca- 
do. Más bien, se ocupaba de librar a la gen- 
te del pecado. ^<Pues todos han pecado y 
están privados de la gloria de Dios» (Rom. 
3: 23), y todos necesitan del poder limpia- 
dor que representa relacionarse con Dios a 
través de su Hijo. 

Ninguna carne debe gloriarse 
(1 Cor. 1:26,27,29) 

Existe una grande y maravillosa distin- 
ción entre el dicho de que «en su presen- 
cia nadie puede jactarse» y el llamado a 
gloriarse «tn el Señor» (1 Cor. 1: 29, 31). 
Debido a lo que él hizo por y en mí, pue- 
do conñadamente elevar mi voz en alaban- 
za. Como dice un himno: << Cristo todo lo 
pagó». Los pecadores saben esto. 

PARA COMENTAR 

1. ¿Es tu reUgión cristocéntrica, o es más 
bien una forma de vida? ¿Cómo pueden 
combinarse las dos? 



Lincoln Steed, Hagerstown, Maryland, EE. UU. 



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Lunes 

12 de mayo 



Algo grato 
en medio de la amargura 



TESTIMONIO 

Jueces 14: 14; Mateo 8: 28-34 

Me gusta crear pequeñas esculturas. Si 
alguien las rompe o las daña no me inco- 
modo, porque sé como restaurarlas. Jesús 
procede de la misma forma. Como nuestro 
creador, conoce la forma de restaurar sus 
obras. Lee Mateo 8: 28-34 y el relato para- 
lelo en Marcos 5: 1-20 para que te des cuen- 
ta de ello. 

Al contemplar una difícil situación, 
^<los discípulos y sus compañeros huyeron 
aterrorizados; pero al rato notaron que Je- 
sús no estaba con ellos y se volvieron para 
buscarle. Allí estaba donde le habían deja- 
do. El que había calmado la tempestad, que 
antes había arrostrado y vencido a Satanás, 
no huyó delante de esos demonios. Cuan- 
do los hombres, crujiendo los dientes y 
echando espuma por la boca, se acercaron 
a él, Jesús levantó aquella mano que había 
ordenado a las olas que se calmasen, y los 
hombres no pudieron acercarse más [...]. 

»Con autoridad ordenó a los espíritus 
inmundos que saliesen. Sus palabras pene- 
traron las oscurecidas mentes de los desa- 
fortunados. Vagamente, se dieron cuenta de 
que estaban cerca de alguien que podía 
salvarlos de los atormentadores demonios. 
Cayeron a los pies del Salvador para ado- 
rarle [...]»} 

Pero cuando los moradores de Gádara 
vieron lo que había sucedido con sus cer- 
dos, rápidamente le pidieron a Jesús que se 
fuera. Sin embargo, los antiguos endemo- 
niados se quedaron con él. «Con él, se sen- 
tían seguros de los demonios que habían 
atormentado su vida y agostado su virili- 



dad. Cuando Jesús estaba por subir al bar- 
co, se mantuvieron a su lado, y arrodillán- 
dose le rogaron que los guardase cerca de 



La gente acudía a él. 



él, donde pudiesen escuchar siempre sus 
palabras. Pero Jesús les recomendó que se 
fuesen a sus casas y contaran qué grandes 
cosas el Señor había hecho por ellos». ^ 

«Al ocasionar la destrucción de los cer- 
dos. Satanás se proponía apartar a la gen- 
te del Salvador e impedir la predicación del 
Evangelio en esa región. Pero este mismo in- 
cidente despertó a toda la comarca como 
no podría haberlo hecho otra cosa alguna y 
dirigió su atención a Cristo. Aunque el Sal- 
vador mismo se fue, los hombres a quienes 
había sanado permanecieron como testigos 
de su poder. [...] Cuando Jesús volvió a 
Decápolis, la gente acudía a él, y durante tres 
días, no sólo los habitantes de un pueblo, 
sino miles de toda la región circundante oye- 
ron el mensaje de salvación. Aun el poder 
de los demonios está bajo el dominio de 
nuestro Salvador, y él predomina para bien 
sobre las obras del mal».^ De allí que Jesús 
convirtiera una situación de amargura en 
algo grato. 



1. El Deseado de todas las gentes, p. 304. 

2. Ihíd., p. 306. 

3. íhU,pp. 307, 308. 



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Divya V. Selvaraj, Pune, India 



Un milagro y tres letras G 



Martes 
13 de mayo 



EVIDENCIA 

Mateo 8: 28 

La arqueología nos ayuda a entender el 
ambiente geográfico donde algunos suce- 
sos bíblicos ocurrieron. Por ejemplo, el lu- 
gar donde Jesús encontró a los endemonia- 
dos que vivían entre las tumbas se identifi- 
ca en diferentes versiones como Gergesa, 
Gerasa y Gádara (Mat. 8: 28; Mar. 5: 1). 
Existen tres lugares en los que este relato 
puede haber acontecido. Cada uno de ellos 
ha sido evaluado a la luz de la arqueología. 

Las excavaciones en Gerasa (la moder- 
na Jeresh) se encuentran a unos 56 km al 
sureste del Mar de Galilea. Por lo tanto, Ge- 
rasa difícilmente puede ser el lugar donde 
fueron sanados los endemoniados ya que no 
hay un barranco desde donde los cerdos 
podrían haberse despeñado. Las excavacio- 
nes realizadas en Gádara (la moderna Umm 
Qeis), una ciudad jordana, están a unos 
9,5 km al sureste del Mar de Galilea. Por lo 
tanto tampoco este puede ser la ubicación 
del milagro por la misma razón que Gerasa 
no lo es. 

Sin embargo, la solución del problema 
aflora en 1970, cuando fueron excavadas las 
ruinas de una iglesia bizantina. Los bizanti- 
nos señalaban los lugares de la tradición 
cristiana construyendo templos. Tomando 
en cuenta que este es el único registro de 
una visita de Jesús «al otro lado del lago», 
su encuentro con los endemoniados proba- 
blemente ocurrió en el lugar marcado por 
una iglesia bizantina en la moderna Kursi, 



una población que se encuentra a la misma 
altura de Magdala, en la costa oriental del 
Mar de GaUlea. Magdala era la antigua Ger- 
gasa. Es el único lugar en toda la costa don- 
de hay un acantilado que da al agua, asi- 
mismo hay viejas tumbas en las colinas cer- 
canas. 

«A poca distancia al sur del poblado de 
Kursi [...] hay una empinada colina que des- 
ciende abruptamente hacia la estrecha cos- 
ta [ . . . ] Jesús y sus discípulos pueden haber 
desembarcado al sur de esta colina, donde 
la playa es más ancha y la cuesta se aleja 
del lago [...]. 

»Hay numerosas cuevas y sepulcros la- 
brados en la roca en las colinas de piedra 
caliza en la zona de Kursi. Estos sepulcros, 
excavados en la relativamente blanda pie- 
dra caliza, por lo general se utilizaban como 
sepulturas en la antigua Palestina». Los en- 
demoniados pueden haber visto fácilmente a 
Jesús y a los discípulos, desde alguna de las 
cuevas en aqueUa ladera. En tiempos mo- 
dernos a este lugar se lo conoce por los nom- 
bres de El-Kursi, Khersa, Koursi y Kersa.* 

PARA COMENTAR 

1 . ¿Piensas que Jesús se dirigió premedita- 
damente hasta aquel lugar con el fin de 
sanar a los endemoniados? De ser así, 
¿por qué lo haría? 

2. ¿Por qué los moradores del lugar reac- 
cionaron al sanamiento de los endemo- 
niados en aquella forma? 



Comentario híhlico adventista t. 5. 



S. Edwin Gnana David, Pune, India 



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Miércoles 
14 de mayo 



Mas fuerte que un grito 



COMO ACTUAR 

Lucas 5: 27-31 

Jesús se comportó de una forma dife- 
rente a la que el pueblo anticipaba. La lec- 
ción de esta semana explica el por qué. Una 
vez más, la lección de hoy nos muestra có- 



Jesús no dijo ni hizo nada. 



mo Jesús manejó algunas situaciones de una 
forma diferente a lo que la gente esperaba. 
Al leer esta lección, piensa cómo los cristia- 
nos contemporáneos pueden imitar exito- 
samente esos mismos comportamientos. 

1. Jesús hizo que el silencio hablara. Juan 
el Bautista estaba en un serio problema a 
causa de su actitud respecto al casamien- 
to de Herodes con su cuñada. Aunque 
Herodes no tenía intenciones de matar a 
Juan, su esposa hizo dar muerte al pro- 
feta (Mar. 6: 14-29). Jesús no dijo ni hi- 
zo nada con relación a este acontecimien- 
to (Mat. 14: 12, 13). ¿Por qué? Porque 
de haberlo hecho se hubiera colocado en 
manos enemigas, poniendo en peligro 
su misión.* 

2. Jesús hizo que los hechos hablaran. 
Por lo general, antes de administrar cual- 
quier tipo de disciplina, se le debe exph- 
car al receptor de la misma las razones 
para su apHcación. Pero este no fue el ca- 



so cuando Jesús se dirigió al Templo en 
Jerusalén y sin mediar palabra derribó 
las mesas de los cambistas. (Mat. 21: 12- 
17). Este fue un caso en que los hechos 
hablaron más fuerte que las palabras. Es 
más, cuando Jesús finalmente se dirigió 
a los mercaderes, ustedes pueden estar 
seguros que ellos iban a escucharlo, ¡to- 
mando en cuenta lo que había hecho! 
3. Jesús hizo que hablaran quienes lo cri- 
ticaban. En la India, el sistema de castas 
es un mal social. Un brahmán (miembro 
de una casta alta) no puede sentarse a co- 
mer con un shudra (un miembro de una 
casta baja). Aun cuando no existían castas 
sociales en los tiempos de Jesús, gente co- 
mo los recaudadores de impuestos eran 
parias. Sin embargo, ¡Jesús invitó a Leví 
Mateo, un cobrador de impuestos para 
que lo siguiera! Como respuesta Leví pre- 
paró una fiesta en honor a Jesús. Los invi- 
tados eran otros cobradores de impues- 
tos y pecadores (Luc. 5: 27-29). Esto en- 
fureció a la ^< asociación de murmurado- 
res» compuesta por fariseos y saduceos. 
Jesús les contestó diciendo que había ve- 
nido a llamar a pecadores al arrepenti- 
miento, no a los justos (Luc. 5: 32). 

PARA COMENTAR 

1. ¿Cómo puedes lograr que el silencio, los 
hechos, y los que critican al cristianis- 
mo, hablen a favor de tu misión como 
cristiano? 



El Deseado de todas las gentes, p. 234. 



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Gaurijoy, Pune, India 



El valeroso, compasivo 
y perdonador Jesús 



Jueves 
15 de mayo 



OPINIÓN 

Mateo 15: 32; Marcos 10: 33; 
Lucas 23: 33, 34 

Muchos cristianos creen que la natura- 
leza de Jesús no puede ser plenamente com- 
prendida. Nos perturba el hecho de que Cris- 
to fuera a la vez totalmente humano y total- 
mente divino. La suma de conocimientos, 
que como humanos podemos acumular a fin 
de entender este fenómeno, es microscópi- 
ca. Sin embargo, sabemos que Cristo vino 
voluntariamente a la tierra en forma huma- 
na. Para el estudio de hoy, permítanme hacer 
algunos comentarios respecto al misterio de 
su comportamiento. 

El valeroso Jesús. Jesús era perfectamente 
consciente de su misión. Es más, estaba to- 
talmente comprometido con ella sin abri- 
gar temor alguno. En una de sus declara- 
ciones a los discípulos, claramente testiñ- 
ca al respecto, cuando les dijo que ^< Ahora 
vamos rumbo a Jerusalén, y el Hijo del hom- 
bre será entregado a los jefes de los sacer- 
dotes y a los maestros de la ley Ellos lo con- 
denarán a muerte y lo entregarán a los genti- 
les» (Mar. 10: 33). Tampoco Jesús temió ex- 
pulsar a los mercaderes del templo (Mar. 
11: 15-18). 

El compasivo Jesús. Después que la multi- 
tud lo escuchó durante tres días, Jesús dijo: 



^< Siento compasión de esta gente porque ya 
llevan tres días conmigo y no tienen nada 
que comer. No quiero despedirlos sin co- 
mer, no sea que se desmayen por el ca- 
mino» (Mat. 15: 32). Los actos de sanidad. 



Jesús era perfectamente 
consciente de su misión. 



sus enseñanzas y sus consejos siempre re- 
flejaban su naturaleza compasiva. 
El perdonador Jesús. Cuando los escribas 
y los fariseos le trajeron a una mujer to- 
mada en adulterio, Jesús respondió dicien- 
do: ^< Aquel de ustedes que esté libre de pe- 
cado, que tire la primera piedra» Quan 8: 7). 
Luego le dijo a la mujer: ^< Ahora vete, y no 
vuelvas a pecar» Quan 8: 11). Cuando fue cru- 
cificado le rogó a su Padre que fuera compasi- 
vo con sus verdugos: ^< Padre — dijo Jesús — , 
perdónalos, porque no saben lo que hacen» 
(Luc. 23: 34). Él perdonó los pecados de 
muchos, incluyendo los de sus verdugos. 

PARA COMENTAR 

1 . Si te sientes herido por las palabras o ac- 
ciones de alguien cercano a ti, ¿qué pue- 
des hacer para perdonarlo a él o a ella? 



Benji Stephen, Pune, India 



73 



Viernes 
16 de mayo 



El sorprendente Jesús 



EXPLORACIÓN 

Isaías 64: 4 

PARA CONCLUIR 

Algunas veces las palabras y las accio- 
nes de Jesús confundían a sus más cercanos 
colaboradores. En ocasiones nos confunden 
a nosotros también. 

Las buenas nuevas consisten en que no 
tenemos que comprenderlo todo respecto a 
mantener una profunda amistad con Jesús. 
Únicamente tenemos que confiar y él irá 
aumentando gradualmente nuestro entendi- 
miento según pasamos más tiempo con él. 

CONSIDERA 

• Cantar el himno «Todo debo a él» (n.° 
123 en el Himnario Adventista) en unión 
a un grupo de amigos. 

• Observar algunos aspectos de la natura- 
leza que parecieran carecer de sentido, de 



acuerdo al plan de Dios. ¿Por qué crees 
que Dios los creó o hizo así? ¿Acaso ha- 
brán sido distorsionados por el pecado? 

• Subrayar los textos bíblicos que pueden 
confundirnos, respecto al ministerio de 
Jesús. Orar por la dirección del Espíritu al 
buscar respuestas para dichas cuestiones. 

• Comentar en tu clase o grupo de estu- 
dio, algunos casos en los que Jesús obtu- 
vo resultados positivos de situaciones en 
apariencia difíciles. 

• Ubicar en un mapa los lugares descritos 
en la lección del martes, relacionados al 
incidente de los endemoniados. 

• Hacer una lista de los casos en que Dios 
ha obrado de formas insospechadas en 
tu vida. 

PARA CONECTAR 

/Palabras de vida del gran Maestro, cap. 15; 
El ministerio de curación, ^< Salvados para 
servir», p. 64. 



74 



Christy Yingling, Battle Creek, Michigan, EE. UU.